La Historia

 

La Virgen Consoladora

se revela a su pueblo

Algunos campesinos se dirigen muy de mañana hacia los bosques vecinos a su pueblo, para sus trabajos cotidianos. Al pasar cerca de la antigua abadía de Visciano, en un matorral, bajo un antiguo carpinelo, aparece radiante una luz misteriosa.

Corren los labriegos a dar aviso a las autoridades del pueblo, quienes acuden en dirección a la luz portentosa. Entonces se revela a sus ojos el prodigioso cuadro de la Virgen Morena con el manto tachonado de estrellas y el Niño Jesús en actitud de atraer a todos a María.

 

Junto con el cuadro encuentran dos jarritas llenas de un milagroso ungüento y una campanita. La Santísima Virgen consuela al pueblo que acude al llamado de la campanita, y el sacerdote unge a los enfermos con el ungüento de las jarritas. La peste desaparece y Visciano libre de la enfermedad, comienza a llamar a la que hoy es su patrona, CONSOLADORA DEL CARPINELO. Así comienza la lluvia de gracias que en los siglos ha ido creciendo.

 

El Antíguo Santuario